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Yo tenía once años recién cumplidos y han pasado ya otros 30, por lo que los recuerdos de aquel día se funden en mi memoria con el relato que me hicieron mis padres, sin llegar a tener claro dónde terminan unos y empieza el otro.

En cualquier caso, como soy de la opinión de que recordar es la única manera de no caer de nuevo en los mismos errores, me sumo a todos los que en este día están echando mano de la memoria para revivir un momento que pudo haber truncado la frágil democracia que estrenaba una España todavía dividida.

Aquella tarde, mi hermana y yo teníamos ensayo en el Real Coro Toxos e Froles, a cuyo grupo de baile pertenecíamos. El local estaba cerca de nuestra casa y mi padre fue corriendo a recogernos al conocer la noticia del golpe de estado. Nos dejó con mi abuelo y salió, con unos amigos, a buscar a mi madre, que todavía no había llegado a casa. Ella desconocía lo que estaba ocurriendo, había ido al médico y al salir entró en un café a estudiar un poco antes de ir a clase, ya que en aquel tiempo estudiaba Graduado Social en horario nocturno. Al llegar al centro, no había casi nadie y alguien le advirtió: “¡Han dado un golpe de Estado!”

Una vez todos en casa, los adultos seguían los acontecimientos por la radio, que no dejó de emitir en ningún momento. De hecho, mi padre grabó toda la retransmisión en varias cintas de casette, que recuerdo ver posteriormente en casa durante muchos años. Supongo que todavía las conserva.

La noche fue larga. Mi padre, que militaba en el PSOE, se había traído a casa una parte de los archivos de la sede de Ferrol, especialmente aquellos que contenían listados de afiliados, con la idea de quemarlos en la chimenea si la cosa se ponía fea. Otros compañeros hicieron lo propio.

Antes de cenar, alguien llamó al telefonillo. Era un compañero de trabajo mi padre, con el que no tenía demasiada relación, que no tenía teléfono en su casa y no se atrevía a llamar a su familia -republicana- desde una cabina en la calle. Mis padres le brindaron el teléfono y lo invitaron a compartir una tortilla con ellos y sus amigos. La velada se prolongó hasta las seis de la mañana, hora en la que cada cual se volvió a su casa. Nunca este compañero mencionó esta noche a mi padre ni cambió la relación que hasta esa fecha habían tenido. Como si no hubiese pasado.

Algunos años más tarde, mi padre me regaló una cinta grabada por él y que todavía conservo. “En recuerdo de una época que viviste pero que no conociste, de tu padre”, decía con su propia voz al principio de la grabación. Después, un corte de Tejero en el Congreso y, a continuación, una selección de canciones de Serrat, Lluis LlachVíctor Jara, Jarcha, Nacha Guevara… cantando a la libertad, el respeto, la justicia, la democracia…

El mundo sería mejor si lo viésemos bajo el prisma de un niño de cuatro años. Sería mas simple, sí, pero también lo entenderíamos mucho mejor y las soluciones serían obvias, por su lógica aplastante.

En los últimos días, yo he tenido el privilegio de seguir los acontecimientos de Egipto a través de mi hijo Jorge, de esa edad… Sí, sí, no es broma. La culpa de todo la tiene su profe Alicia, una rara avis de la educación infantil que, empeñada en hacer reflexionar a los pequeños, somete a debate en su aula temas tan elevados como la muerte, a través del viaje de la perrita Laika al espacio; el arte, con obras tan difíciles y sobrecogedoras como “El grito” de Munch o, mas recientemente, el seguimiento de las noticias sobre Egipto.

Hace unos días, la radio abría el informativo de las 8 de la mañana con la concentración de los opositores a Mubarak en la plaza Tahrir de El Cairo.

“¡Murabak!”, dijo Jorge. “Nos habla de él la profe Alicia”.

“¿Sí?, ¿y qué os cuenta”

“Mubarak está en Egipto… Espera que te traigo la bola del mundo para que veas dónde es…”

(Espero a que regrese)

“¿Lo ves?, Es aquí, en África”

“Ya veo, y ¿qué pasó con Mubarak?”

“Pues que puso a la gente enfadada, porque es un dictador y dice <Todos a hacer plasti!!> y lo dice muy alto, gritando y con altavoces. Además es muy rico y la gente protesta”.

Me quedo pasmada y él, orgulloso y consciente de la admiración que despierta, pone al tanto de la situación a todo el que se presta a escucharle. A los abuelos se les cae la baba.

El domingo, Jorge repara en el titular de la primera pagina de La Voz de Galicia que decía: “El pueblo esta harto de Mubarak”, según los gallegos que vienen de Egipto.

“¿Lo ves? –dice golpeando el periódico con el dedo índice– ¡Esta es la noticia!”

Ahora continúa al tanto y ya me contó que el dictador se marchó “seguramente a otro país” y que los egipcios van a poder votar y elegir a qué quieren jugar.

“Porque eso es democracia”, sentencia.

Es que no me he podido resistir. Me han pasado un correo electrónico que reproduzco a continuación sobre la ley española en materia de descargas de Internet que, como sabemos, se ha convertido en uno de los delitos más perseguidos en toda la esfera mundial, incluido nuestro país.

No me responsabilizo de los datos que aporta y de las leyes que cita, porque no soy una experta en la materia, pero puede resultar ilustrativo, qué duda cabe, del despropósito que estamos viviendo en este campo, como si hace veinte años no grabásemos todos como locos cintas de nuestra música favorita para nuestros amigos, para llevar en el coche, para escuchar en el piso de estudiantes, para amenizar una acampada…

En fin, ahí va:

1. SUPUESTO
a) PEPE se descarga una canción de Internet.

b) PEPE decide que prefiere el disco original y va a El Corte Inglés a
hurtarlo. Una vez allí, y para no dar dos viajes, opta por llevarse toda una
discografía. La suma de lo hurtado no supera los 400 euros.

ACLARACIÓN:
La descarga de la canción sería un delito con pena de 6 meses a dos
años. El hurto de la discografía en El Corte Inglés ni siquiera sería un
delito, sino una simple falta (art. 623.1 del Código  Penal).

2. SUPUESTO
a) CARMEN se descarga una canción de Internet.

b) CARMEN va a hurtar a El Corte Inglés y, como se la va la mano, se lleva
cincuenta compactos, por valor global de 1.000 euros..

ACLARACIÓN:
Seguiría siendo más grave la descarga de Internet. El hurto sería un
delito, porque supera los 400 euros, pero sería de menor pena que la
descarga (art. 234 del Código Penal).

3. SUPUESTO

a) JOAQUÍN ,en el pleno uso de sus facultades mentales, se descarga una
canción de Malena Gracia.

b) JOAQUIN en un descuido de Malena Gracia, se lleva su coche y lo
devuelve 40 horas después.

ACLARACIÓN:
Sería mas grave la descarga. El hurto de uso de vehículo tiene menos pena,
a tenor del articulo 244.1 del Código Penal.

4. SUPUESTO

a) Ocho personas se intercambian copias de su música favorita.

b) Ocho personas participan en una riña tumultuosa utilizando medios o
instrumentos que  pueden poner en peligro sus vidas o su integridad
física.

ACLARACIÓN:
Es menos grave participar en una pelea que participar en el intercambio
de compactos. Participar en una riña tumultuosa tiene una pena de
tres meses a un año (art. 154 del Código Penal)y el intercambio tendría una
pena de 6 meses a 2 años (art.270 del Código Penal). Si algún día        te
ves obligado a elegir entre participar en un intercambio de copias de CDs o
participar en una pelea masiva, escoge siempre la segunda
opción,que es obviamente menos  reprobable.

5. SUPUESTO

a) JUAN copia la última película de su director favorito de un DVD que
le presta su secretaria Susana.

b) JUAN ,aprovechando su superioridad jerárquica en el trabajo, acosa
sexualmente a su secretaria Susana.

ACLARACIÓN:
El acoso sexual tendría menos pena según el artículo 184.2 del Código
Penal.

6. SUPUESTO

a) MÓNICA Y CRISTINA van a un colegio y distribuyen entre los alumnos
de preescolar copias de películas educativas de dibujos animados
protegidas por copyright y sin autorización de los autores.

b) MÓNICA Y CRISTINA van a un colegio y distribuyen entre los alumnos
de preescolar películas pornográficas protagonizadas y creadas por
la pareja.

ACLARACIÓN: La acción menos grave es la de distribuir material
pornográfico a menores según el articulo 186 del Código Penal. La
distribución      de copias de material con copyright sería un delito al
existir un lucro consistente en el ahorro conseguido por eludir el pago de
los originales          cuyas copias han sido objeto de distribución.

7. SUPUESTO

a) NACHO que es un bromista, le copia a su amigo el último disco de
Andy y Lucas, diciéndole que es el ‘Kill’em All’ de Metallica.

b) NACHO que es un bromista, deja una jeringuilla infectada de SIDA en
un parque público.

ACLARACIÓN: La segunda broma sería menos grave, a tenor del artículo 630
del Código Penal

8. SUPUESTO

a) ANTONIO  fotocopia una página de un libro.

b) ANTONIO le da un par de puñetazos a su amigo por recomendarle ir a ver
la película ‘La Jungla 4.0’.

ACLARACIÓN:
La acción más grave desde un punto de vista penal sería la ‘a’, puesto
que la reproducción, incluso parcial, seria un delito con pena de
6 meses a dos años de prisión y multa de 12 a 24 meses…  Los
puñetazos, si no precisaron una asistencia médica o quirúrgica, serían tan
solo una falta en virtud de lo dispuesto en el artículo 617 en
relación con el 147 del Código Penal.

Hala, ya sabéis: pegad, violad, acosad, robad, pero no copieis
nada protegido por copyright y sin autorización de los autores
.

Últimanete he tenido este blog un poco descuidado, en favor del blog corporativo de Octo, mi empresa, que acabamos de poner en marcha con enorme ilusión y en el que participamos todo el equipo. De todas formas, no quería terminar el año sin expresar a todos desde mi propio blog mis mejores deseos para 2010:

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PiratasEstoy desolada. Hoy me he dado cuenta de algo que, aunque ahora me parece evidente, no sé si por necia o por ingenua, no me había planteado antes.

Me explico. Esta mañana escuchaba en la radio una entrevista a un tripulante del Alakrana, después de 39 días de secuestro a manos de un grupo de piratas somalíes. Se me saltaron las lágrimas (soy muy llorona, no puedo evitarlo) ante la desesperación y el miedo que transmitía esa voz abatida que pedía a las autoridades españolas que no los abandonasen. Me rondaba en la cabeza cómo era que les dejaban llamar por teléfono. Luego comentaban que los piratas cuentan con una red mucho más organizada de lo que pensamos, asesorada incluso por profesionales, como bufettes de abogados de Londres, por ejemplo.

Entonces lo entendí. Los piratas están desarrollando una estrategia de comunicación, en la cual están utilizando a los rehenes para transmitir cada dos o tres días sus mensajes y amenazas a la opinión pública española, una opinión pública que no entiende de leyes internacionales, sino que se conmueve con las palabras de un compatriota alejado por la fuerza de su familia, amenazado de muerte, y se une a un movimiento general que pide que se haga CUALQUIER COSA para liberar a los rehenes.

Sigo dándole vueltas y llego a la conclusión de que no es descabellado pensar que los piratas también pueden esar asesorados profesionalemente en materia de Comunicación, buscando la generación de un estado de opinión general favorable a satisfacer las demandas de los piratas. Y no me cabe en la cabeza. En Octo tenemos unos principios básicos que rigen nuestra actuación  profesional. Uno de ellos dice que ningún objetivo, por legítimo que sea nos permitirá lesionar física, moral o intelectualmente a una persona, porque las personas son antes que las cosas.
¿Será posible que una consultora profesional de Comunicación esté asesorando a un grupo de secuestradores? Sólo lo entiendo si forma parte de la red de delincuentes… pero aún así…

Por otra parte, no nos cuestionamos la legitimidad de que un abogado defienda a un asesino a sabiendas de que lo es. Tiene derecho a ello… ¿Por que habría de ser distinto en otros campos del asesoramiento profesional, como el de la Comunicación? Quizá porque con ese asesoramiento el consultor o asesor está ayudando a los piratas a lograr sus objetivos delictivos,  se está convirtiendo él mismo en un pirata.

 

 

 

words-300x178Las palabras son tremendamente poderosas. Con ellas podemos generar opinión, emocionar, acercar, convencer, informar… pero también herir, desconcertar, apartar, generar desconfianza, molestar…

Y, qué duda cabe, son la herramienta de comunicación humana por antonomasia. Sus posibilidades son infinitas, con ellas podemos expresarlo todo, pero una mala utilización de las palabras puede ocasionar un efecto desastroso.

¿Por que, entonces, no hacemos un esfuerzo por evitar su uso irreflexivo?

Para que un acto de comunicación resulte realmente eficaz, la selección de las palabras adecuadas es imprescindible. Sólo así podremos calificarlo de éxito. Si tenemos que dar explicaciones sobre lo que queríamos decir, es que estaba mal dicho. Y, como alguine me dijo un día,

la forma es tan importante como el fondo

Tomemos nota, pues, en todos los ámbitos de la vida. Merece la pena.

RegaloConozco a un empresario que, en cierta ocasión, decidió tener un detalle con una Directora General de un gobierno autonómico con la que tenía buena relación profesional, con el fin de reforzar ese vínculo.

Conocedor de que le gustaban los objetos de plata, optó por enviarle una bonita bulsera de ese material, con un llamativo diseño aunque de precio asequible (30 ó 40 euros, no más).

A los pocos días, recibió la `pulsera de vuelta y acompañada por una fría carta en la que se le recordaba la legislación vigente en lo que se refiere al envío de regalos a los cargos públicos.

Evidentemente, el obsequio no produjo el efecto deseado, sino todo lo contrario.

Ahora que termina el verano, muchas empresas empiezan a plantearse cuál será su regalo de Navidad para sus clientes y amigos. Mucho ojo con esto: la imagen de la empresa está en juego.

A continuación, apunto algunas observaciones que pueden resultar útiles:

  • Se acabaron los tiempos de los excesos. No se trata de hacer regalos caros.
  • Resulta adecuado regalar algo producido en la propia empresa, cuando esto es posible, y si no, algo relacionado con su actividad.
  • Pensemos en quien lo va a recibir, más que en nosotros mismos ¿les gustará?¿le darán uso?¿lo olvidarán en un cajón?
  • La discreción es garantía de éxito.
  • Busquemos algo que le permita a quien lo recibe tenernos presentes durante un tiempo, que le recuerde que existimos.
  • Una buena opción puede ser un regalo solidario, ecológico…, sobre todo si nuestra empresa defiende esos valores.

Mi recomendación: un libro

Un libro siempre es un regalo bien acogido, que no se percibe como inapropiado y puede ser un vehículo inmejorable para transmitir la imagen de nuestra empresa. Podemos encargar una publicación específica sobre la historia de la compañía o hacer un libro fotográfico relacionado directa o indirectamente con nuestra actividad. La temática y el diseño deben resultar atractivos para asegurarnos de que se trata de una pieza que el que la reciba querrá conservar. El éxito está garantizado.

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